Retrato de W.S.

Maurycy Gottlieb: Shylock y Jessica, 1876. Obra extraviada.
Maurycy Gottlieb: Shylock y Jessica, 1876. Obra extraviada.

Apartado de los escenarios y de su obra, a fines de 1610 Shakespeare se anoticia de que la peste ha arrasado con la vida de William Hughes. El sufrimiento de Shakespeare es silencioso; jura llorar al actor y quizás al amigo, debe ocultar que su llanto se remonta a la mutua felicidad y a la jornada en que lo vio por última vez, cuando la crueldad del hombre joven lo abandonó. Shakespeare deambula por Londres entre el alcohol y la tristeza y por fin decide recluirse en Stratford, en donde se convertirá en Shylock, envuelto en pleitos que involucran no otra cosa que dineros, propiedades y testamentos. Lentamente, habrá ido olvidando quién era. Quizás acabara por creer que él mismo había sido, lejanamente, una invención de la literatura.

El día final comenzó con un sueño. Él, que había existido en tantos hombres, era amenazado por el recuerdo de sólo uno. El sopor que llamamos Dios le ofreció borrosamente un deseo: Shakespeare no ansió reconocimiento, que no sospechaba ni apetecía, ni eternidad, que se le antojaba de infinito cansancio; pidió ver, como Dante imaginó a Beatriz, a Hughes en la Gloria. La visión se prolongó durante algunas horas. Fue suficiente para que Shakespeare fuera, por primera vez, y como todos los hombres, plenamente feliz, sólo en la muerte.

Hadrian Bagration

Categories: Impurezas

Hadrian Bagration

Hadrian Bagration is a humble and avid reader and perhaps an author. He pleads guilty to a few titles. He is also an enthusiastic but somewhat negligent follower of such intellects as those of the early Sartre, Albert Camus, Harold Bloom, Jorge Luis Borges, the French encyclopaedists, epistemologist Mario Bunge, Richard Dawkins and the insufferable (in today's ludicrous politically correct view) paleontologist Peter Ward. Beyond the above, and besides a vague vital skepticism and abhorrence of the cult of zeal, he is known for being unremarkably collected.

1 Comment

  1. Bella y apretada síntesis de lo se cultiva cada vez menos: la verdadera amistad. Me gustó eso de:”el sopor que llamamos DIOS”. Ya es un reconocimiento en un agnóstico como HADRIAN.

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