Eclesiastés II

Ec.: 7, 26

Charles Le Brun: Marie Madelaine Marguerite Aubray, Marquise de Brinvilliers, 1676. Boceto.
Charles Le Brun: Marie Madelaine Marguerite d’Aubray, Marquise de Brinvilliers, 1676. Boceto.

“La mujer estaba encantada de haber firmado sus asesinatos como Madame La Mort. Su nombre real era menos dramático: Marie de la Brosse, nacida en Rouen en 1855, hija de un boticario, Monsieur Guy de la Brosse, casado en segundas nupcias con Marie Fagon. Decía descender del autor del Jardin des plantes y médico de Luis XIII, Guy de la Brosse, pero sólo podía probar la coincidencia de nombres. La madre la había hecho calvinista ardiente y su interpretación de las Escrituras era literal. Repetía, en toda la extensión del juicio, una frase del Libro del Éxodo: No dejarás vivir a la hechicera. Desde su llegada a París había envenenado a catorce mujeres, todas ellas quirománticas, profetizas, médiums o simples timadoras que posaban de milagreras. No intentó defenderse de la acusación ni pronunció otras palabras que ésas. Fue condenada a la guillotina. Rechazó al sacerdote y la comunión. Antes de morir, declaró que lo hacía por Cristo y por Francia, porque la llegada del Salvador era inminente y si hallaba en toda la extensión del territorio francés una sola bruja, Francia ardería.”

“Los médicos usaron su cuerpo para entrenar aprendices.”

Robert de Montesquiou: Madame la Mort ou les disciples de Madame de Brinvilliers. Charpentier et Fasquelles, París, 1894. Edición dedicada a Gabriel Yturri.

H.B.

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Hadrian Bagration

Hadrian Bagration is a humble and avid reader and perhaps an author. He pleads guilty to a few titles. He is also an enthusiastic but somewhat negligent follower of such intellects as those of the early Sartre, Albert Camus, Harold Bloom, Jorge Luis Borges, the French encyclopaedists, epistemologist Mario Bunge, Richard Dawkins and the insufferable (in today's ludicrous politically correct view) paleontologist Peter Ward. Beyond the above, and besides a vague vital skepticism and abhorrence of the cult of zeal, he is known for being unremarkably collected.

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